viernes, 11 de febrero de 2011

Pericardio

Una de las técnicas que potenciarían la labor del corazón (y por ende, el rendimiento deportivo) sería la extirpación del pericardio. Libre de esa molesta membrana, el corazón podría (hipotéticamente) bombear samgre con una capacidad desconocida para cualquier ser humano normal y ello daría lugar a un atleta imbatible, una máquina sin competencia ni rival posibles.
Ahora bien, las consecuencias a largo plazo de esta intervención se desconocen, si bien no se descartan complicaciones que pudieran llevar a una muerte más o menos cercana.
Hoy por hoy, esto no es más que una simple ficción. Pero si se coconoce la técnica, a alguien se le ocurrirá ponerla en práctica, a buen seguro.
Los límites pues, de la intervención en la máquina humana con fnes deportivos rebasan hace mucho tiempo ya el puro concepto de dopaje (la ingesta o administración de sustancias que sirvan para incrementar el rendimiento deportivo). ¿Dónde están los límites? ¿Dónde los colocamos si no existe una reflexión teórica profunda, ni siquiera un consenso social generalizado? ¿Es ilícita una practica quirúrgica hecha en aras de una finalidad deportiva y no otra, por ejemplo; que se hace en función de la estética como un aumento del tamaño de las mamas?

jueves, 27 de enero de 2011

Pensión de depresión


Voy a tener que cambiar de opinión...No me va a quedar más remedio que recomendar a los jóvenes que hagan deporte, que dediquen todas sus fuerzas a golpear una pelota, un balón o a su rival, que se dopen con todo lo que puedan y más....que lo único con lo que van a conseguir dinero es con estas actividades tan...inteligentes. Porque como simples trabajadores ¿qué futuro les queda? Hoy se confirma el segundo tajo a los derechos de los trabajadores, el segundo retroceso en la historia de los derechos de los asalariados en este solar hispánico: el de la jubilación.
Rafa Nadal podrá jubilarse cuando le venga en gana, pero un simple currito tendrá que trabajar ¡38 años y medio! para cobrar la pensión máxima y la base de cotización no serán los últimos 15 años con lo cual se producirá una merma real en la cantidad de euros que cobre como pensión de jubilación cualquier trabajador hispano...No es sólo la cacareada fecha d los 67 años...
El primer tajo a los derechos de los trabajadores -recordémoslo- se perpetró el mismo día que la afición vitoreaba a la pobre España que perdía ente la minúscula Suiza...Y en Suiza, por cierto, tributan y tienen muchos de sus ahorros los deportistas españoles más exitosos...

domingo, 9 de enero de 2011

Frase de Edith Wharton


"(...) ningún deporte es tan divertido como el que está aderezado con crueldad" (pág.35).

Edith Wharton, "El vicio de la lectura". Palma, Olañeta, 2010.

(En la ilustración, un árbitro sueco agredido. Si ya se lo decía su madre todos los días: "¿Has echado ya el currículum para Ikea, hijo?").

lunes, 3 de enero de 2011

Buenos propósitos


Buenos propósitos para el año que comienza: NO ir a un gimnasio (lugar de tortura por antonomasia), NO hacer más regalos deportivos, NO ver ni un minuto de informativo con deportes dentro (utilizar más el botoncillo de cambio de canal), NO hacer deporte en ninguno de sus modalidades, subtipos o facetas, NO hacerle el caldo gordo a tanto capitoste, gerifalte o medioempresario deportivo como hay por ahí suelto, NO comulgar con la teoría biempensante de que "el deporte es bueno". Y un ñordo.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Galgos o podencos


Qué más da si son galgos o podencos, si se han dopado o no. Yo comprendo, hasta cierto punto, a quienes ingieren, se inyectan o esnifan cualquier sustancia que les ayude a estar en un podio en el que caben, como mucho, tres personas: es el ser o no ser del deporte.Una actividad que expulsa hacia la mariginalidad, es decir, hacia la no existencia a quien no triunfa, a quien no pisa esos tres ridículos peldaños. Y esos productos dopantes están ahí: una industria farmacológica los produce y aviesos profesionales se las agencian para hacerlos llegar a quienes los necesitan; necesitan esos rendimientos extraordinarios. Unos rendimientos cada vez más difíciles de alcanzar para esta feble máquina humana llamada cuerpo.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Calzado no deportivo


Como saben mis aguerridos lectores (una docena a ambos lados del Atlántico) de vez en cuando voy a darme un paseo a la playa. Me gusta, es cierto, ir a contracorriente pero también lo he hecho este puente, como otros tantos paseantes. Ahora bien, contemplo con regocijo cómo soy la única que no va uniformada según dicta la industria deportiva (chándal, sudadera, zapatilla deportiva, calzón corto). Tampoco es cierto, llevo mis botas de tacón (como las de la foto), pero unos mocasines hacen el mismo avío que cualquier otro calzado plano.
Tan sólo, observo, una madre con dos criaturas con la que me cruzo, no lleva tampoco calzado deportivo. Las madres, esas mujeres sacrificadas, esas "servidoras de la especie" como las llamó Simone de Beauvoir. La maternidad, a lo que se ve, es un deporte absorbente y no deja tiempo para otras zarandajas.

sábado, 27 de noviembre de 2010

El deporte es sano


Que se lo digan a Barack Obama. Ese lugar común de que "el deporte es sano". Se puso a jugar un partido de baloncesto con los amiguetes para bajar a los talones la cena del "Día de Acción de Gracias" y mira la gracia que le hicieron: doce puntos de sutura en el labio. Más puntos que los que lleva un pavo de "thanksgiving" para que no se desparrame el relleno...
Vamos, ni que hubiera estado jugando contra Bin Laden, Kim Jong-Il o, como mínimo, contra Hugo Chaves...
El deporte es lo que tiene: lesiones y agresividad por un tubo.