miércoles, 7 de julio de 2010

Ilustración



Contra la barbarie, ilustración. Contra el deporte ¡todo! Incluso unas actas sobre la Ilustración....Mi persona humana escribió un modesta contribución al esclarecimiento de un aspecto de la obra literaria de la más modesta aún figura del XVIII español: Juan Pablo Forner. Su relación con el concepto de naturaleza (toma ya). Pero el texto hasta tenía su gracia, ya que terminaba con el poema de Forner titulado "Los vicios de Jazmín", que versa sobre sobre un perrúnculo molesto y maleducado. Con todos los vicios de su ama, claro.

9 comentarios:

Manuel Márquez dijo...

Hoy, compa Herminia, como homenaje y celebración por el glorioso e historico triunfo de la Roja, me había propuesto no pasar por tu cibercasa, pero, al final, no he podido resistirme, y héme aquí. Desde luego, he de confesar que mantenerte a pie firme con la que está cayendo, no deja de tener su mérito, porque no debe ser fácil. En fin, ya queda menos...

Un fuerte abrazo y buen dia.

HLO dijo...

Si es que hasta mi madre se suma a la corriente futbolera y me reprocha mi actitud...
En fin. Ayer estuve tomando notas para mi nueva novela.

Abrazos

Manuel Márquez dijo...

Yo, compa Herminia, reprocharte, no, en absoluto; simplemente, lamento una automutilación tan ostensible, pero cada cual es muy libre, faltaría... ¿Notas? ¿Durante el partido? ¿Una novela sobre furgol...? No me digas eso, que entonces ya sí que me da el pasmo...

Un abrazo y buena tarde.

HLO dijo...

¿Sobre fútbol? Ni como denuncia de ese mundo, qué pérdida de tiempo.
Cuando empezaba el partido, bajé a la playa y en el camino se me fueron ocurriendo ideas para mi próxima novela, que cuando llegué a casa, las pasé al ordenador.
¿Y automutilación por qué? ¿No será al revés, que el deporte mutila una parte de la racionalidad humana?
Con la razón, sustentada en palabras, y no dándole patadas a un balón, nos comunicamos tú y yo.

Manuel Márquez dijo...

Efectivamente, compa Herminia, nos comunicamos con palabras, y bien está que así sea, pero dar patadas a un balón,cuando lo hace alguien con talento y criterio, también puede ser algo tremendamente disfrutable. Sólo hace falta la sensibilidad precisa. Igual que hace falta esa sensabilidad para disfrutar de las bien juntadas letras de un escritor, o las bien armonizadas notas de un músico, o cualquier otra creación humana. Y si no es el fútbol, porque no te gusta, pues otro deporte que sí te pueda llegar a esa misma fibra sensible a la que te llegan otras manifestaciones de la creación humana. ¿Connotaciones? ¿Y qué no tiene connotaciones negativas? La escritura, o el cine, o la danza, también las tienen, y no por eso renegamos de ellas. Pero, en fin, tampoco se trata de hacer proselitismo. Tu postura es tu postura, yo la respeto, leo tus motivaciones y conversamos. No problem...

Un abrazo y buena tarde.

Uno dijo...

¿"perrúnculo"?
¿Qué es eso, un nuevo "concepto de naturaleza"?

En mi heladería favorita ayer el yogur base, en vez de blanco, era rojo y gualda por lo del futbúnculo.

Un abrazo

HLO dijo...

No me digas que no es una palabra preciosa: perrúnculo (y ves al perro de lanas deleznable, caprichoso y consentido; feo, además).
Lo del fútbol no tiene nombre. Yo sobrevivo como puedo en este país.

Un abrazo, Uno.

Isabel Romana dijo...

Seguro que tu contribución fue menos modesta de lo que reconoces... Me atrevo afirmarlo vista la firmeza con que te mantienes, contra viento y marea, sin dejarte arrastrar por la corriente futbolera. ¡Estás hecha de una pasta especial! Un abrazo.

HLO dijo...

Muchas gracias, Isabel eres un encanto.
Este verano leeré tu novela.la tengo entre mis prioridades.

Abrazos