
Sándor Márai escribe en sus memorias esta evocación de sus años escolares, en una institución con religiosos pero que él mismo adjetiva de "liberal":
"La mayoría de los profesores eran religiosos, sólo las clases de educación física eran impartidas por un profesor laico, un hombre ya mayor que consideraba que sus clases debían servir, ante todo, para pasar un rato agradable, jugar y divertirnos como quisiéramos. El afán de establecer récords, tan de moda en nuestros días,aunque completamente ajeno a las escuelas inglesas, por otra parte basadas en la educación física, ese afán de destacar despreciable y despreciado no estaba presente de ninguna manera en nuestra educación". (pág. 168).
Sándor Márai, "Confesiones de un burgués". Barcelona, Salamandra, 2004.