martes, 3 de agosto de 2010

Barbie Carbonero


Ahora las niñas ya no quieren ser nada. Es decir, estrellas de humo, famosetas soeces y deslenguadas, sin más oficio que la meledicencia y sus siliconas. Ahora quieren ser periodista; periodistas para poder especializarse en deportes y ligarse al portero más guapo del mercado de invierno o de verano. Han comprendido, al fin, que hay que prepararse. Que no basta con maquillarse las pestañas y esperar a que la casualidad te ponga al futbolista de tus sueños en un ascensor con botón de stop en uso. No: hay que sacarse la ESO y alguna carrera también. Y si hay que estudiar para eso, pues a fastidiarse.
Entretanto, a jugar con la Barbie Carbonero. Que no tardará en salir al mercado.

4 comentarios:

Rodrigo Yáñez dijo...

Siempre se fijan en los futbolistas.
¿Qué queda de los pobres escritores?

R.Y.

HLO dijo...

Yo creo que se podría arreglar con poco de promoción....Si los medios de comunicación se ocuparan de los escritores la mitad que lo hacen de los futbolistas, otro gallo cantaría.

Uno dijo...

Qué gran mujer Sara Carbonero que va a subir ella solita el nivel cultural de nuestras jóvenes.
Una barbie no, una estátua tendrían que hacerle.

Un abrazo

HLO dijo...

Pues ahora resulta que no tiene acabada la carrera de periodismo. Qué decepción.

Abrazos