viernes, 27 de noviembre de 2009

Grial

En una ocasión, conocí a un poeta cuya actividad laboral consistía en inventarse palabras; palabras o lemas sucintos que luego vendía a potentes corporaciones comerciales. También me gustaría conocer a la persona que se inventa los nombres para las operaciones policiales. Me imagino un hombre ya no tan joven, ligeramente esquivo, huraño por definición, aplicado a la difícil tarea de nominar a empresa delictivas como las que se esconden bajo los sonoros nombres de "Gürtel", "Malaya" o "Grial". Debe tener una cultura apreciable, pues debe conocer, respectivamente, alemán, haber leído a Emilio Salgari y sus novelas de ambientación malaya, y conocer la mitología europea. Sabrá por tanto que el Santo Grial contuvo la sangre de Jesucristo, y, por eso, a dicho objeto se le atribuyen cualidades milagrosas. Y debe saber que la EPO o eritropoyetina es una sustancia que ayuda al rendimiento físico de los deportistas y que su utilización con fines dopantes, aunque está prohibida, es moneda corriente en el deporte contemporáneo. Lo que no sé es si ignora que el grial es un objeto de ficción, cuyo poder reside precisamente en su inexistencia. Y la EPO es la mercancía real de un lucrativo comercio. Aunque también esté alimentando una inmensa ficción llamada "deporte".

3 comentarios:

molano dijo...

Yo nunca fui poeta pero si que he vivido de "inventar palabras o lemas sucintos que luego vendía a potentes corporaciones comerciales" aunque nunca se me habría ocurrido definir mi trabajo de forma tan exquisita. Operaciones policiales no he trabajado pero creeme, si uno tuviera que ser experto sobre todo lo que escribe o titula...

HLO dijo...

De modo que tú tampoco eres el que se inventa los nombres...Habrá que seguir investigando.
Seguro que tienes algún lema que todo el mundo taraereó o repitió de forma inconsciente...

Dragon de Azucar dijo...

Lo malo de inventarse palabras es lograr que la RAE le de validez y las incorpore en sus diccionarios...

Dicen por ahí que quien inventó los nombres de todas las cosas tenía mala memoria, y que ese es un mal hereditario...

Saludos