La noticia me llenó de perplejidad. Tanta que he tardado mucho -demasiado- en reaccionar. ¿Ministerio de Educacón, Cultura y Deporte? ¿Querrá decir que, en exacta isonomía, para este gobierno, tienen igual importancia el sistema educativo, la llamada "alta cultura" y esas actividades de brazo, pierna o cabezazo llamadas "deporte"? Habrán querido construir, tal vez, un bonito trípode de hierro en el que, a partes iguales, se sustenten esas beneméritas parcelas del quehacer humano...Es decir, que para un país, idéntica importancia tienen la educación en todos sus tramos y modalidades que ese otro cúmulo de actividades, lugar de mafiosos y ganancistas (véase muchos dueños y presidentes de equipos de fútbol, con condenas por corrupción) y de másculos por excelencia (los más fuertes, los más hábiles, los más rápidos. Y de la cultura, qué decir en el país en el que la reina es Belén Esteban y Caballero Bonald un perfecto desconocido (no habría más que hacer una encuesta a pie de calle, sin blackberry a mano). La cultura, esa cosa superflua, más aún en tiempos de crisis, que no necesita dinero porque los poetas son unos idealistas y los músicos unos bohemios...
Más que un trípode, esto se asemeja a unas trébedes de hierro en las que colocar un caldero con nuestras cabezas hirviendo dentro.

No me quiero ni imaginar cómo será ese ministerio. Una ventanilla para hoolligans otra para juegos florales...
ResponderEliminarSe va a armar.
Esa imágen de mi cabeza hirviendo en un caldero ha sido muy eficaz profe. No voy a olvidar nunca qué significa trébedes.
Un abrazo